A propósito de la deserción de César Prieto Roberto M. Yepe A nadie debería sorprender que un pelotero acaricie el sueño de jugar y triunfar en las Grandes Ligas, al igual que cualquier futbolista puede soñar con jugar en las ligas de Inglaterra, España, Alemania o Italia. Se trata de una aspiración perfectamente natural e irreprochable. La política del gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo de Cuba hace imposible que un pelotero cubano pueda intentar cumplir ese sueño de la misma manera que pudiera hacerlo un pelotero de cualquier otro país, mediante los mecanismos legales y contractuales que permitan a cada parte involucrada (deportistas y federaciones deportivas de los países implicados) proteger sus legítimos intereses. Durante décadas, esta situación ha permitido a traficantes de deportistas y a las Grandes Ligas beneficiarse de numerosos atletas cubanos, formados durante años en su país de origen, sin tener que realizar la correspondiente contraprestación, compens...
Comentarios
Publicar un comentario